No puedo olvidar desde aqui las flores, ni la sonrisa, ni tus manos bailando al viento en el momento menos esperado. No puedo recordarlo ahora sin tristeza y rabia por haber dejado escapar la posibilidad de amar, de poder amar, de saber amar. No puedo sentirlo sin recriminarnos haber perdido una oportunidad para aprender, más lejos aun de lo que ya aprendimos. Pero se a la vez que mi busqueda era la de algo imposible, inalcanzable y lo triste es que todavía es asi. El amor sigue siendo hoy una quimera que no hace más que producir y perseguir melancolía. Una hermosa historia de final triste. Un somnoliento vagabundeo bajo los sonidos de un exquisito tango oxidado y desafinado. Un dulce letargo nocturno, sin sombras, ni relojes, ni ayer, ni tampoco mañana. Un eterno ahora nostalgico, como un baile inmovil y afonico de tan poco gritar. Des de esta esquina protegida del Sol y la Luna, sin viento ni lluvia ni estrellas, imagino mirar al mundo con indiferencia, pero a la vez, bajo el embrujo de una fresca y ansiosa brisa, algo le susurra cariñosamente a mi piel que empieze a bailar...será la vida?